قَالُوٓاْ
أَءِنَّكَ
لَأَنتَ
يُوسُفُۖ
قَالَ
أَنَا۠
يُوسُفُ
وَهَٰذَآ
أَخِيۖ
قَدۡ
مَنَّ
ٱللَّهُ
عَلَيۡنَآۖ
إِنَّهُۥ
مَن
يَتَّقِ
وَيَصۡبِرۡ
فَإِنَّ
ٱللَّهَ
لَا
يُضِيعُ
أَجۡرَ
ٱلۡمُحۡسِنِينَ
٩٠
Dijeron [sorprendidos]: “¿Eres tú José?” Respondió: “Yo soy José y éste es mi hermano [Benjamín]. Dios nos ha agraciado [con el reencuentro]. Quienes tengan temor de Dios y sean pacientes [ante las adversidades], sepan que Dios no dejará de recompensar a los que hacen el bien”.