وَأَوۡحَيۡنَآ
إِلَىٰ
مُوسَىٰ
وَأَخِيهِ
أَن
تَبَوَّءَا
لِقَوۡمِكُمَا
بِمِصۡرَ
بُيُوتٗا
وَٱجۡعَلُواْ
بُيُوتَكُمۡ
قِبۡلَةٗ
وَأَقِيمُواْ
ٱلصَّلَوٰةَۗ
وَبَشِّرِ
ٱلۡمُؤۡمِنِينَ
٨٧
Le inspiré a Moisés y a su hermano: “Reserven algunas casas en la ciudad para su pueblo. Conviertan sus casas en lugares de culto, y sean constantes en la oración. [Oh, Moisés]: Albricia [con el auxilio de Dios] a todos los creyentes”.