إِلَيۡهِ
مَرۡجِعُكُمۡ
جَمِيعٗاۖ
وَعۡدَ
ٱللَّهِ
حَقًّاۚ
إِنَّهُۥ
يَبۡدَؤُاْ
ٱلۡخَلۡقَ
ثُمَّ
يُعِيدُهُۥ
لِيَجۡزِيَ
ٱلَّذِينَ
ءَامَنُواْ
وَعَمِلُواْ
ٱلصَّٰلِحَٰتِ
بِٱلۡقِسۡطِۚ
وَٱلَّذِينَ
كَفَرُواْ
لَهُمۡ
شَرَابٞ
مِّنۡ
حَمِيمٖ
وَعَذَابٌ
أَلِيمُۢ
بِمَا
كَانُواْ
يَكۡفُرُونَ
٤
Ante Él deberán comparecer todos, pues la promesa de Dios es verdadera. Él es Quien origina la creación y luego la reproduce1 para retribuir con equidad a los creyentes que obraron rectamente. En cambio, los que se negaron a creer beberán agua hirviendo y recibirán un castigo doloroso por su incredulidad.