قَالُوٓاْ
إِنَّا
تَطَيَّرۡنَا
بِكُمۡۖ
لَئِن
لَّمۡ
تَنتَهُواْ
لَنَرۡجُمَنَّكُمۡ
وَلَيَمَسَّنَّكُم
مِّنَّا
عَذَابٌ
أَلِيمٞ
١٨
Dijeron [los incrédulos]: “Tenemos un mal presagio con ustedes, y si no desisten [de condenar la idolatría] los lapidaremos y los torturaremos para causarles mucho dolor”.