قَالَ
فَٱذۡهَبۡ
فَإِنَّ
لَكَ
فِي
ٱلۡحَيَوٰةِ
أَن
تَقُولَ
لَا
مِسَاسَۖ
وَإِنَّ
لَكَ
مَوۡعِدٗا
لَّن
تُخۡلَفَهُۥۖ
وَٱنظُرۡ
إِلَىٰٓ
إِلَٰهِكَ
ٱلَّذِي
ظَلۡتَ
عَلَيۡهِ
عَاكِفٗاۖ
لَّنُحَرِّقَنَّهُۥ
ثُمَّ
لَنَنسِفَنَّهُۥ
فِي
ٱلۡيَمِّ
نَسۡفًا
٩٧
Dijo [Moisés]: “Aléjate de nosotros; tu castigo en esta vida será que digas: ‘No se me acerquen’ [y vivirás solo], pero te aguarda una cita ineludible [el Día del Juicio]. Observa [lo que haremos con] lo que consideraste tu divinidad, y a lo cual has adorado: Lo quemaremos y esparciremos sus restos en el mar.