وَلَا
تَمُدَّنَّ
عَيۡنَيۡكَ
إِلَىٰ
مَا
مَتَّعۡنَا
بِهِۦٓ
أَزۡوَٰجٗا
مِّنۡهُمۡ
زَهۡرَةَ
ٱلۡحَيَوٰةِ
ٱلدُّنۡيَا
لِنَفۡتِنَهُمۡ
فِيهِۚ
وَرِزۡقُ
رَبِّكَ
خَيۡرٞ
وَأَبۡقَىٰ
١٣١
No codicies [¡Oh, Mujámmad!] aquello conque he agraciado a algunos de los ricos [de los incrédulos], pues son solo placeres de esta vida mundanal con los que los ponemos a prueba. La recompensa que tu Señor tiene reservada es mejor y más duradera.