هَٰٓأَنتُمۡ
هَٰٓؤُلَآءِ
تُدۡعَوۡنَ
لِتُنفِقُواْ
فِي
سَبِيلِ
ٱللَّهِ
فَمِنكُم
مَّن
يَبۡخَلُۖ
وَمَن
يَبۡخَلۡ
فَإِنَّمَا
يَبۡخَلُ
عَن
نَّفۡسِهِۦۚ
وَٱللَّهُ
ٱلۡغَنِيُّ
وَأَنتُمُ
ٱلۡفُقَرَآءُۚ
وَإِن
تَتَوَلَّوۡاْ
يَسۡتَبۡدِلۡ
قَوۡمًا
غَيۡرَكُمۡ
ثُمَّ
لَا
يَكُونُوٓاْ
أَمۡثَٰلَكُم
٣٨
Se los invita a contribuir por la causa de Dios, pero entre ustedes hay quienes se muestran avaros. El avaro solo se perjudica a sí mismo. Porque Dios es el Rico1 y ustedes son los pobres2. Si no creen, Dios los cambiará por otro pueblo que no será como ustedes.