وَقِيلَ
يَٰٓأَرۡضُ
ٱبۡلَعِي
مَآءَكِ
وَيَٰسَمَآءُ
أَقۡلِعِي
وَغِيضَ
ٱلۡمَآءُ
وَقُضِيَ
ٱلۡأَمۡرُ
وَٱسۡتَوَتۡ
عَلَى
ٱلۡجُودِيِّۖ
وَقِيلَ
بُعۡدٗا
لِّلۡقَوۡمِ
ٱلظَّٰلِمِينَ
٤٤
Y fue ordenado: “¡Oh, tierra! Absorbe tu agua. ¡Oh, cielo! Detente”. Y entonces el agua fue decreciendo y así se cumplió el mandato, y [el arca] se asentó sobre el monte Yudi, y fue dicho: “¡La maldición recayó sobre los injustos!”