۞ قُلۡ
إِنِّي
نُهِيتُ
أَنۡ
أَعۡبُدَ
ٱلَّذِينَ
تَدۡعُونَ
مِن
دُونِ
ٱللَّهِ
لَمَّا
جَآءَنِيَ
ٱلۡبَيِّنَٰتُ
مِن
رَّبِّي
وَأُمِرۡتُ
أَنۡ
أُسۡلِمَ
لِرَبِّ
ٱلۡعَٰلَمِينَ
٦٦
Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Me ha sido prohibido adorar a aquellos [ídolos] que invocan en lugar de Dios, me han llegado milagros evidentes de mi Señor y se me ordenó someterme al Señor del universo.