Pregúntales (¡oh, Muhammad!): “¿Quién les da sustento procedente del cielo y de la tierra?, ¿o quién les ha concedido el oído y la vista, y hace surgir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo y tiene el control de todas las cosas?”. Contestarán: “¡Al-lah!1”. Diles entonces: “¿No Lo temerán, pues (obedeciéndolo y absteniéndose de todo lo que les ha prohibido)?”.