(Este) dijo (tratando de justificarse): «Vi lo que los demás no vieron (el ángel Gabriel saliendo del mar cuando se ahogó el Faraón) y tomé un puñado (de la tierra) que había pisado el (caballo del) enviado (el ángel Gabriel) y la arrojé (con las joyas para modelar el becerro)1. Eso es lo que mi alma me sugirió hacer».