No obstante, dijeron: “¡Señor!, aumenta la distancia entre las etapas de nuestros viajes”1. Y fueron injustos consigo mismos, e hicimos que se convirtieran en historia para la posteridad y los dispersamos por la tierra. Ciertamente, en lo que hemos contado hay una lección para quienes son pacientes (en la adversidad) y agradecidos (con las bendiciones que les han sido concedidas).