Dijeron [con arrogancia]: “¡Señor nuestro! Alarga nuestros viajes[1]”. Y se perjudicaron a sí mismos, e hice que se convirtieran en historia y los destruí por completo. Sin duda, en esto hay un signo para todo paciente [ante momentos difíciles] agradecido [de los favores de Dios]. 1