o poseas una casa de oro o asciendas al cielo, y aun así no creeremos en ti a menos que nos traigas del cielo un libro que podamos leer[1]”. Diles: “¡Glorificado sea mi Señor! Pero, ¿no soy acaso solo un ser humano enviado como Mensajero?” 1
Tafsires
Lecciones
Reflexiones.
Conviértete en donante mensual
Las donaciones mensuales nos ayudan a mejorar Quran.com y sostener las operaciones para que nos centremos menos en la recaudación de fondos y más en crear impacto. Más información