Y todas las criaturas comparecerán ante Al-lah (para ser juzgados el Día de la Resurrección). Entonces, los débiles (que seguían a sus líderes) dirán a los arrogantes (que se rebelaron contra la obediencia a Al-lah y a quienes los débiles obedecían): “Ciertamente, los seguíamos a ustedes, ¿podrán sernos de ayuda frente al castigo de Al-lah?”. Los arrogantes contestarán: “Si Al-lah nos hubiera guiado, los habríamos guiado también a ustedes1. No importa si desesperamos o somos pacientes, pues no tenemos escapatoria”.