Y una vez transcurridos los cuatro meses de plazo, durante los cuales los idólatras gozaban de seguridad, (anuncien la guerra al enemigo de Al-lah) y mátenlos allí donde los encuentren, captúrenlos, cérquenlos y acéchenlos en todo lugar1. Pero si se arrepienten (de su incredulidad y aceptan el Islam), practican el salat y entregan en azaque2, dejen que prosigan en paz su camino. Ciertamente, Al-lah es Indulgente y Misericordioso.