Y Al-lah y Su Mensajero proclaman a la gente, el Día del Sacrificio1, que ambos están exentos de la obligación de cumplir los pactos acordados anteriormente con los idólatras. Si se arrepienten (y aceptan el Islam, ¡oh, idólatras!), será mejor para ustedes; pero si se desentienden de la fe, sepan que no podrán escaparse de Al-lah. Y anuncia a quienes rechazan la verdad que recibirán un castigo doloroso (en esta vida y en la otra).