¡Oh, creyentes!, los idólatras son impuros1; no permitáis que se acerquen, pues, a la Mezquita Sagrada a partir de este año2. Si teméis la pobreza (por no comerciar con ellos, sabed que) Al-lah os enriquecerá con Su favor, si así lo desea. Ciertamente, Al-lah es Omnisciente y Sabio.