Y cuando (Ismael) hubo crecido y empezó a acompañar a su padre, este le dijo: “¡Hijo mío!, he visto en un sueño1 que te degollaba; ¿qué opinas sobre ello?”. (Ismael) le dijo: “¡Padre mío!, haz lo que se te ordena. Si Al-lah quiere, me hallarás de los pacientes”.