¡Oh, creyentes!, obedezcan a Al-lah, al Mensajero1 y a quienes tengan autoridad sobre ustedes (siempre y cuando no se opongan a los mandatos de Al-lah). Y si discrepan en algo, remítanlo a Al-lah y a Su Mensajero, si de verdad creen en Él y en el Día de la Resurrección. Esto es lo mejor para ustedes y la solución más correcta al final.