¡Oh, creyentes!, no os apropiéis de los bienes ajenos de manera ilegal; mas sí podéis comerciar entre vosotros de mutuo acuerdo. Y no os matéis a vosotros mismos1 (ni os matéis los unos a los otros causando vuestra destrucción). Ciertamente, Al-lah es Misericordioso con vosotros.