Los extraviaré, despertaré en ellos falsos deseos y esperanzas, les ordenaré realizar cortes en las orejas del ganado (para marcar los animales destinados a los ídolos como ofrendas, como hacían antes del Islam) y les mandaré cambiar la creación1 de Al-lah”. Y quien tome al Demonio por protector y aliado será un claro perdedor.