Aquel que te ha revelado el Corán (¡oh, Muhammad!) y te ha ordenado (transmitirlo y aferrarte a él) hará que regreses1 (a La Meca del mismo modo que te hizo salir de ella). Diles (a los incrédulos de tu pueblo): “Mi Señor sabe mejor quién está guiado (si ustedes o yo) y quién está claramente extraviado”.