Y tu Señor (¡oh, Muhammad!) crea lo que quiere y escoge (o decide lo que quiere), mientras que Sus siervos no pueden escoger nada (ni puede decidir algo que no esté de acuerdo con la voluntad de su Señor)1. ¡Glorificado y exaltado sea Al-lah! Él está muy por encima de lo que Le atribuyen (los idólatras).