¡Oh, creyentes!, Al-lah los pondrá a prueba prohibiéndoles la caza que puedan alcanzar con las manos o lanzas (cuando estén en el estado de consagración para realizar la peregrinación y tengan, entonces, prohibido cazar) para que se manifieste quién tiene temor de Él cuando nadie lo ve1. Y quien traspase los límites (de lo lícito) tendrá un castigo doloroso.