Y en ella (en la Torá) les prescribimos: vida por vida, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente y la aplicación del talión para las heridas. Pero quien perdone la aplicación de tal ley como acto de caridad expiará así sus pecados. Y quienes no juzguen conforme a lo que Al-lah ha revelado, esos serán los injustos1.