Esos son quienes dicen: «Al-lah nos hizo prometer (en la Torá) que no creeríamos en ningún mensajero si no venía con una ofrenda que devorase un fuego (procedente del cielo). Diles (¡oh, Muhammad!): «En verdad, os llegaron otros mensajeros antes de mí con claras evidencias y con lo que vosotros decís. ¿Por qué los matasteis, entonces, si sois veraces?».