Sus mujeres son un campo de siembra1 para ustedes; vayan, pues, a su campo como y cuando les plazca y obren rectamente2 (evitando lo que Al-lah les ha prohibido). Teman a Al-lah y sepan que comparecerán ante Él. Y da la buena noticia (del Paraíso) a los creyentes (que obedecen a Al-lah y que se abstienen de lo que Él prohíbe, ¡oh, Muhammad!).