Y cuando hayan completado sus ritos, recuerden a Al-lah ensalzándolo de una manera similar a como recuerdan y exaltan a sus antepasados (con orgullo), pero háganlo aún con más fuerza. Hay gentes que dicen: “¡Señor, concédenos prosperidad en esta vida!”, pero esos no recibirán su parte en la otra (porque solo se preocuparon por la vida mundanal y descuidaron la eterna).