Te preguntan acerca de las lunas crecientes (¡oh, Muhammad!). Diles: «Son señales para que los hombres puedan calcular el tiempo y la fecha de la peregrinación del hajj». Y la piedad no consiste en entrar en las casas por detrás1, sino que consiste en temer a Al-lah (alejándose de lo que Él prohíbe y obedeciendo Sus mandatos). Entrad, pues, en las casas por sus puertas. Y temed a Al-lah para que podáis triunfar.