Y si no les presentas una prueba (o un milagro) como te piden (¡oh, Muhammad!), dicen (con sarcasmo): “¿Por qué no has inventado ninguna?”. Diles: “En verdad, sigo lo que mi Señor me ha revelado. Esto, el Corán, es una prueba de su Señor, una guía y misericordia para la gente que cree”.