Los idólatras dirán: “Si Al-lah hubiese querido, ni nosotros ni nuestros padres habríamos adorado a nadie fuera de Él, y no habríamos prohibido nada (contra Su voluntad)”. Quienes los precedieron también desmintieron (a sus mensajeros) del mismo modo, hasta que recibieron Nuestro castigo. Diles (¡oh, Muhammad!): “¿Tienen alguna prueba (de lo que dicen) que puedan mostrarnos? No siguen sino conjeturas y no hacen más que mentir”.