أَلَا
لِلَّهِ
ٱلدِّينُ
ٱلۡخَالِصُۚ
وَٱلَّذِينَ
ٱتَّخَذُواْ
مِن
دُونِهِۦٓ
أَوۡلِيَآءَ
مَا
نَعۡبُدُهُمۡ
إِلَّا
لِيُقَرِّبُونَآ
إِلَى
ٱللَّهِ
زُلۡفَىٰٓ
إِنَّ
ٱللَّهَ
يَحۡكُمُ
بَيۡنَهُمۡ
فِي
مَا
هُمۡ
فِيهِ
يَخۡتَلِفُونَۗ
إِنَّ
ٱللَّهَ
لَا
يَهۡدِي
مَنۡ
هُوَ
كَٰذِبٞ
كَفَّارٞ
٣
La devoción y el culto sincero se deben únicamente a Dios. Aquellos que toman a otros como protectores [y objeto de adoración] fuera de Él, dicen: “Solo los adoramos para que nos acerquen a Dios [e intercedan por nosotros]”1. Dios juzgará entre ellos [y los creyentes] acerca de lo que discrepan2. Dios no guía a quien es mentiroso y niega la verdad.