قُلۡ
أَرَءَيۡتُمۡ
إِنۡ
أَهۡلَكَنِيَ
ٱللَّهُ
وَمَن
مَّعِيَ
أَوۡ
رَحِمَنَا
فَمَن
يُجِيرُ
ٱلۡكَٰفِرِينَ
مِنۡ
عَذَابٍ
أَلِيمٖ
٢٨
Diles: “Piénsenlo bien, si Dios me hiciera morir a mí y a los que me siguen, o si se apiadara de nosotros, [eso no es lo que debería preocuparlos, sino que lo que deberían preguntarse es:] ¿quién librará a los que niegan el Mensaje del castigo doloroso que les espera?”